sábado, 3 de diciembre de 2011

Como si trataras la tierra Me caía de la nube en la que andaba, Avanzo en las tinieblas

Como ritual, por las mañanas llega a la zona donde están las oficinas centrales de la empresa donde labora, al llegar a la edificación al menos 4 cámaras han grabado su paso por esas frías aceras, un video portero reconoce su rostro y quizá ya ha grabado su voz, la puerta automática se abre, con una maquina toman el registro de su huella dactilar para llevar el control de su estancia en la edificación, como buen oficinista saluda a todos de mano, cumple con sus 8 horas reglamentarias, deja sus moldes con comida en una gaveta, se quita la chamarra y la coloca en el perchero, toma la tasa del día anterior y se dirige a la cocina a lavarla, la deja en el escurridor. Se prepara un té regresa a la oficina, se sienta en la silla y coloca la tasa caliente sobre un disco compacto inutilizable, que hace las veces de porta vasos. Enciende el ordenador, levanta la vista para poder ver a través de la ventana.

Enmarcada, en madera la ventana contiene un alcatraz blanco que ondea entre cortinas en el edificio que esta cruzando la acera. La luz radiante incide por la ventana, torna la madera de un color claro, el verde de los arboles asoma por los muros oxidados, desde su silla giratoria el mundo de afuera parece tener mas vida. El sonido de la duela bajo las pisadas le extrae de su letargo.
-Hola- le saludan de beso en la mejilla. Crujidos atonales detalatan al oficinista que va detrás

Ella tiene la tes clara, labios carnosos de un rosa claro, cabello oscuro y su ropa se le ciñe al cuerpo.

lunes, 31 de octubre de 2011

Los datos en mi mano,
se mueven como palomas
en busca de datiles.

Descansan en los ojos cual si fueran de piedra,
tallan finas figuras o construyen abismos
cual si fueran espejos que levantan polvaderas venidos a tierra,
se pasean en cebras amarillas cuando me cantas mi condena,

miércoles, 26 de octubre de 2011

El sonido matinal se demora en las esquinas,
fluye por los contornos revolviendo el aire,
con paso ligero se apodera de los reflejos,
la sombra se retrasa,
se enreda en hojas de palabras divinas,
en navego pero no se si voy o vengo,
y en el denuedo te siento como a la hojarazca,
que ya no se marchita en el recuerdo constante de la conciencia.

Tamalero

Inciertos son los colores de la mañana por los que transcurren los recuerdos que me llevan a la esquina, doblo en ella los recuerdos matutinos, los sumerjo en impensamientos, se aglutinan y decrecen.
Las esquinas pierden forma, de ellas la forma abstracta de un tamalero emerge, compuesta por un carrito de supermercado, con ollas de aluminio, dentro seguramente lleva algunos litros de atole, en la otra maíz en una segunda piel, conformada por las hojas que alguna vez le cubrieron antes de esta reencarnación, los vasos al costado para aquellos que no quieren exponer la garganta a las inclemencias del tiempo.

-Ah este pinche frío esta bien canijo- le dice un joven al tamalero

martes, 25 de octubre de 2011

Suspiro

Con su mitica cabellera de rojo anochecer avanzaba por las aceras de esta ciudad oscura como el otoño, evaporando la humedad a su paso, los botines negro bujia que calza son prueba feaciente de la intensidad de su ser, quiza esa intensidad es la que ha consumidos los vaqueros gris oxford en los cuales habitan miradas, pero hay de aquellas, miradas perdidas pues con parsimonia las sujetan a la chamarra, ellas parecen mariposas en un la hoja de un arbol, quiza las caza o se divierte al manipularlas con el mismo tacto con el que se toca un petalo de hielo.Alejo mis pasos, me detengo en el denuedo de mi conciencia, al contemplar el tapiz que ha creado y ahora estoy conciente que probablemente tenga en el fondo un nombre inverosimil como el de Aurora

viernes, 14 de octubre de 2011

Aun te busco las estelas de menta.

-De verdad sabes, me gusta mucho lo que escribes, cuando lo haces pienso en una mañana radiante, gracias por todos tus detalles, el dibujo no me lo esperaba, jamás me habían hecho uno- pronuncia mientras lentamente se ruboriza, de modo que solo se percibe un delgado tono rosado.

El viento mece su cabello, su aroma es mas perceptible, con el dedo traza sobre el muslo círculos, suaves, delicados constantes, mientras mira al frente como distraída, por instantes parece que le mira de reojo, observa sus reacciones, como cambia de postura, como con una mano lanza una piedrita a la distancia, por reflejo ella sigue la trayectoria, Alex se acerca a su oído y como un susurro le dice: ocres sombras se acercan, trazan figuras sin más, como claras bailarinas al compás de una orquesta de velas que interpreta a Schubert, así te pienso cuando respiras, así te siento cuando caminas, así te anhelo cuando animas tu vientre de paloma a trazar la distancia no la más distante, si no las profunda y fría- dijo mientras mira los muros tapizados de enredaderas- no hay distancia que me ampare, ni correa que me distraiga…como sombra el silencio se hizo presente matando los trinos hasta dejar solo el sonido de sus corazones, cada bombeo en un su eco se convirtió, como una orquesta que se multiplica y contrapone en secuencia de cantor« ya no importa» ella pensó.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Los sueños en la montaña(fragmento navegante)

Quizá el eco de la noche te haga ver como se desdobla tu espíritu y el mío, piensa desde la cima de ultima gran espalda de la estribacion, donde el pasto es ralo y las piedras se confunden con su manto gris Pardo, los tonos de noche se pierden el viento gélido, mira al cielo con la mirada herida por el gélido viento, no has visto tu sombra tras la luna, ni el ocaso tras las nubes, te has perdido al navegar, esa no hermano, piensa el navegante mientras cubre su rostro del viento del norte.

Es probable que no te vea nunca mas, hasta siempre, pronuncia en tono imperceptible, mientras se va perdiendo en un profundo sueño.

lunes, 12 de septiembre de 2011

crucifica mi corazon.

Siento las nubes apelmazadas a mi derredor, siento el frio abrazador de la tarde, el aire cortante que sin demora ni congoja aflora en la sangre derramada, la cual se va secando derredor, como una gran grieta de donde se desprenden las moleculas silencisas una tarde de verano.

Veo la purpurea inflamacion que como crin se balancea y muere en el fondo de la tarde cuando siento las sombras en la tarde que toman la verdadera forma de mi corazon.

martes, 6 de septiembre de 2011

Fragmento (navegante actualizado)

Por un momento el navegante se siente naufrago en medio de la batalla contempla las flechas que zurcan los cielos, rinde sus respetos con la mirada a los caidos en batalla como si esta fuera la primera, entre los extraños silencios que se funden en el corazón aparece el dolor el cual le invade mientras el mandoble danza en el aire a toda velocidad. El frio del acero le recuerda tiempos remotos, sus ojos se llenan de batallas llenas a la distancia, el escudo se levanta en la oscuridad como defendiendo sus sueños, atacando cuando es necesario.

Luces cruzan el cielo, golpeando vivamente la tierra aqui y alla, delgados hilos brillan entre las nubes, su forma se interrumpe por las sombras que le toman de trayectoria, como naufragos saben que ya no hay vuelta atrás, serpentean en el aire, los cascos como penachos relucen en el fuego de desciende del cielo apelmazado de nubes de batalla.

Crea trinos casi goturales que invaden los rincones honostpitos del valle, por momentos el viento humedece las tierras en forma de lluvia toma fuerza creando espejos de oscuridad.

El navegante extiende su escudo mientras corre entre los arboles como arma de doble filo,

miércoles, 31 de agosto de 2011

A ella

Zarpe una noche de nubes blancas como espuma de cerveza, avance entre estrellas buscando una isla escarchada, mientras miraba la noche graneada pensé en los ojos que miraron tantas veces las mismas luces titilantes en el firmamento, pensé en tu mirada que no he visto, pensé en tus labios y las palabras que no te he escuchado pronunciar, pero tal vez me engaño y has estado siempre a mi lado y mi espíritu aventurero me engaña, pero el corazón me dice no te miento, ella esta afuera esperando como tu lo has hecho navegando en el horizonte combatiendo sus demonios y predicando con el ejemplo pensando en los demás... Pensando sin pedir mas que un abrazo a cambio, sintiendo con el corazón, es recta y honesta con lo que siente y dice, sin hipocresía ni creyendo que ser mas inteligente se compara con darle a todos por su lado.

viernes, 22 de julio de 2011

Un bodegón de melones


Avanzan por una calle de amplias aceras, cobijada por las grandes ramas de los arboles, frescos y altos, como guardianes que han cambiado de turno, sus troncos surgen de la tierra, se abren paso rodeados por jardineras inmensas que contienen pasto, flores y en algunos casos arbustos bajos como anillos que les resguardan. Sin embargo la sombra producida por estos árboles en muchos casos proviene del interior de las propiedades que bordean las banquetas. Como un golpe de claridad desaparecen los postes telefónicos o de corriente eléctrica, así no alteran el delicado balance, ni ponen en peligro la integridad estos gigantescos pulmones.

En algunos sitios la luz se filtra, en muros o a media acera antes de difuminarse en el continuo movimiento de las hojas. Avanzan extasiados por el aroma, la pureza del aire y el escaso ronronear de los autos, de cuando en cuando se encuentran con algún transeúnte o con un ciclista entrado en años que saluda amablemente con un- Buena tarde – se sincera Nay- jamás había venido a esta zona.

Entran a un museo bajo de color blanco, parece ser una casa al estilo de Schudeman de finales de los 70´s, con amplios ventanales por lado, al interior mamparas blanquecinas delimitan el espacio a modo de laberinto el cual pueden ser renovado en unas horas por 6 personas.

Los colores y las luces se difuminan, es este laberinto de mamparas impolutas que sujetan algún bodegón de vivas y tensases frutas que gritan desde las paredes- Me siento en el mercado – confiesa en voz baja Nay- ya me dieron ganas probar de una ensalada de frutas con chile piquín y limón. En la mampara de entrada hay un bodegón con sandias.

Extrañado Alex la mira dudando, ella lo toma del brazo, lo jala con suavidad para que vea a un costado de la mampara, en el fondo se forman tonos ocres, las piñas que reposan en la mampara se ven vivas, brilla su humedad, parece que son un manjar en medio del desierto.

Lo empuja un poco y ve un efecto extraño, mira al mismo tiempo la mampara de la entrada y el fondo del laberinto. Asombrado la mira, ella lo toma del brazo nuevamente invitándolo a pasar.

martes, 7 de junio de 2011

Crónica de mi cumpleaños

La sensación de hastió se volvió incontrolable al ver un presente con la cara de oblea, circular casi de 25 cm de diámetro pálida por su parte posterior con ojos burlones semejantes a los códigos de barras de mas de 21 dígitos, al frente se coloreaba verde claro por el frente con la metáfora visual en la que mis logros y éxitos de un año serán bajo su sobra, coronada por la leyenda; me uno a la celebración de un año mas de éxitos y logros.

Recibe un fuerte abrazo.

Eruviel gobernador.

Esta es la sensación de abatimiento que como ciudadano de a pie me toca recibir como burla, ningún partido político debe tener acceso a datos tan simples como la fecha de nacimiento y dirección de un ciudadano.

Es absurdo y psicótico, como ciudadano seria grato saber que el gobernador del estado logro conseguir que nos devuelvan lo que se llevaron de FOBAPROA, que me invitan como a uno de miles a la inauguración de la linea 1 del metro de Toluca y que en menos de 2 años la linea 2 estará construida y que el tren vuelve a ser de pasajeros.


martes, 19 de abril de 2011

A la sombra de tus ojos

Fríos colores se desperdician una tarde de verano, nos han dicho hasta el hartazgo que aquí solo hay 2 estaciones la de invierno y la del tren, un chiste desgastado, como el color de tus ojos cuando los veo una y otra vez, te alejas y regresas al punto de partida como si fueras la sombra de un péndulo -no lo vuelvo a haceeer!!! – espoleas al cielo mientras regresas.


Sentado a la sombra del Contra fuerte, veo tus pasos aproximarse por la plaza circular, avanzas bajo la refrescante sombra de la araña gigantesca, cuya estructura tubular brilla ahí y allá, donde la cubierta de geotextil de alta resistencia al clima desaparece.

La araña es circundada por arbustos que delimitan los claros de luz que antecedena los edificios repletos de aulas y talleres.


Te sientas a mi lado sin prestarle atención a la espuma de sol. No hace falta voltear para sentir tu presencia. Te aproximas y puedo ver tus ojos tras las gafas de sol, impaciente bebes café de tu vaso de papel, el color de mi polo se pierde en tu hombro, tu mano desnuda se extiende hasta tocarlo, el frío vespertino cura las mancas ideas que tus labios murmuran.

Aclaras la voz, levantas las gafas, siento como tus ocres ojos recorren mi piel, se detienen en mi rostro, ajusto mis gafas, sin ver.

Derredor los rostros de varios estudiantes de la facultad esperan mi reacción, te aproximas aun más, algunos murmuran desde los arbustos, otros bajo la gigantesca araña de metal observan pacientes esperando clases a la sombra en bancas de laja.

Pronuncias algo que no escucho, suelto un vago suspiro mientras me levanto, tomo mi periódico y me retiro mientras los directivos a la distancia se preguntan ¿qué hay de cierto en los rumores? .Quizá pierda la tira de materias, es insignificante saberlo pero es incomodo saber que alguien puede armar a su placer cuentos tan detallados que nadie puede distinguir si son verdad o mentira, entre tanto leeré mi periódico camino al departamento, quizá en la noche reciba la llamada telefónica que me dirá con voz fría no se moleste en presentarse mañana, la quincena se le ha depositado, gracias.

martes, 12 de abril de 2011

fragmento

Ocres sombras se acercan, trazan figuras sin más, como claras bailarinas al compas de una orquesta de velas que interpreta a Schubert, así te pienso cuando respiras, así te siento cuando caminas, así te anhelo cuando animas tu vientre de paloma a trazar la distancia no la más distante, si no las profunda y fría

viernes, 1 de abril de 2011

Alexander....U2

2.
Alexander
U2

Pasan de las 11:35 am, mientras recorro el reluciente vagón articulado de la línea 2 del metro entre aromas brillantes y sonidos que pasan como sombras, en cada estación se asoma un vendedor por la articulación sustituyendo al que se acaba de ir, hemos pasado Chabacano a la sombra de algunos edificios anegados por los comerciantes, lentamente las casas se vuelven inhabitables por la necedad de los vendedores de ser amos y dueños de un espacio público tras una larga charla y unos cuantos pesos en la mano de sus líderes, es posible que al mencionar su nombre se persignen como al inicio de un partido de la selección mexicana de futbol soccer.

A estas horas de la mañana emerge la imagen opaca de la ciudad, en el aire su aroma a lastimera comerciante de caricias ansia mi regreso para succionarme la vida, miro al oeste mientras exclamo- ¡hoy no!- para mis adentros.

De algún lugar remoto se escucha a bajo volumen el sonido inconfundiblemente de la versión de Yasuhiro Sugihara y Yoshiki para kurenai en Do mayor de interpretado en el Massey Hall, de Toronto. Es curioso escuchar una pieza de esta naturaleza, con nitidez a estas horas en las entrañas de este animal salvaje.

De entre los bolsillos suena mi impoluta mascota -suerte campeón- dice, exploro su mirada que me indica; sigues retrasado.

Recargado en un poste cercano a la puerta explora con la mano izquierda los bolsillos, encuentra una delgada cajita brillante, bajo el brazo derecho la chaqueta marrón descansa, entre los dedos se distingue la leyenda la sociedad industrial contemporánea, es la primera edición.

Una voz de rígida proviene de la entrañas de la compleja red de transporte colectivo, la cual le indica que tiene que descender sin demora en la próxima estación, sin perder de vista la cajita baja del vagón, se dirige a la salida, afuera el viento refresca su mirada, tras inspeccionar los alrededores guarda la cajita. Toma el microbús al centro de Coyoacan, toma asiento, una niña de ojos verdes le mira con una precisión quirúrgica quizá este acostumbrada a disecar insectos con sus hermanos mayores, a fuerza de repetición es probable que se convierta en un futuro no muy lejano en una veterinaria.

Baja del micro y recorre la plaza, son las 12:02 mientras avanza con su sombra a paso ligero, “quizá aun no llegue” piensa tratando de excusarse. A la sombra de la Iglesia de San Juan Bautista, mira el reloj 12:05, su mirada recorre lentamente las jardineras, sus dedos exploran el cuerpo de la mascota, lo acerca a su oído y dice -bueno-

Una mujer delgada sentada a la sombra de un álamo saca de su bolsa de mano un celular blanco como la nieve, lleva un jersey gris, unos vaqueros azul claro entallados y unos tenis blancos, tras unos segundos responde -¡hola! ya te vi- su cálida sonrisa se mezcla con el aire proveniente de los arboles hallados a su espalda, le hacen más radiante, como una brisa en medio del estío, se miran a los ojos y cuelgan.

Al levantarse aprecia su estatura, en una firme y serena postura erguida, la recorre con la mirada, ni un ápice de grasa se percibe bajo su ropa, el jersey recorre la delicada forma del busto, la resalta y embellece, en el cuello del jersey se distingue una blusa blanca de fina confección, un resplandor hace mire a sus ojos oscuros de los que brota una luz tenue, levanta la mirada hasta las cejas que fueron finamente talladas en obsidiana con una destreza magistral. Sombre su cabeza unos grandes lentes oscuros como conchas de mar adornan el lacio cabello que le llega hasta los omóplatos.

Avanza hacia ella. Se toma su tiempo para inspeccionarlo, usa una camisa blanca, la cual le queda ajustada, tras ella se distingue un torso ejercitado, al llegar a los codos reconoce el esmero que ha puesto en evitar las arrugas de la camisa, ha tenido el cuidado necesario para arremangar la camisa hasta los codos, lleva unos pantalones de lana café oscuro, unos zapatos de piel bien humectados, es un poco más alto que el promedio, su cabello le llega al cuello pero peinado hacia atrás le permite ver su rostro claro y un poco rojizo, las gafas de marco grueso cambian con la luz de negro a café y verde, se distingue una barba como un hilo de agua en el mentón, la cual se trenza ligeramente, cerca de la punta se percibe un tono marrón oscuro y a la luz se torna en rojo intenso.

Al acercarse ella examina sus ojos -Pensé que tardarías más- dice con mirada penetrante.
-ah! Disculpa- sosteniendo la mirada- no supe calcular el tiempo desde Metepec ¿llevas mucho tiempo esperando?
-Cinco minutos antes de las 12 llegue- dice torciendo un poco la boca
Duda un poco en responder –Mil disculpas, no tenía la más mínima intención de hacerte esperar- dice mirándola a los ojos como si estos contuvieran un halo intemporal matizado entre rosas y purpúreos tonos.
-No te preocupes- mirándole como si examinara concienzudamente un insecto translucido -me intrigo tu voz cuando te escuche ayer, para confirmar, creí que serias mayor y que me habías engañado respecto a tu edad, siento alivio al ver que es cierto lo que decías- como quitándose una losa de encima sin despeinarse.
-¿En serio?-un tanto sorprendido por el alivio que le causo- resulta ser algo común por más que desee huir de esa realidad.
-¿Por qué habrías de huir?, tienes bonita voz- dicho esto se detuvo a contemplar sus palabras como un paisaje lleno de color el cual en realidad no conocía su existencia.
-Gracias- pronuncio tratando de aparentar un poco de sorpresa, pero sin poder ocultar que le gustaba el cuadro.

Por el aire nadan aromas que invaden los trinos, danzan entre los arbustos se filtran en la clorofila, inyectan vida y con fuerza son exhalados, entre risas sonoras, cáñamo y ayoyotes* . Tal vez su memoria sea sonora y de ella emergen danzantes de otras épocas, amantes y tal vez diversas especies extintas, quizá la nuestra no sea distinta.

Recorren las jardineras cual dinámico escenario con tintes de carnaval, al cruzar la calle una niña no mayor a 1m de altura se acerca con su menuda figura, envuelta en harapos, con calzado roto, su rostro desnutrido aquí y allá tiene cicatrices que con el tiempo se han encimado, sin igualar la pigmentación original se forma una telaraña que surca el rostro de la niña de facciones finas.

Con ojos llorosos se para a un costado de Alex -deme para un taco!- demanda, la expresión de los ojos se parece a una luna de cartón que alguien puso en el cielo despejado
-No tenemos cambio nena- dice nay con voz dulce- al tiempo que se inclina tocando los muslos con la palma de las manos.

Ante la negativa se acerca a Alex y le toma del pantalón –andele!- parece que su mirada es un hilo que se tensa tanto que en cualquier momento puede romperse.
-Lo siento, no tenemos cambio- dice Alex sin inmutarse, la niña camina bajando la mirada, hace un gesto de marcharse, se miran a los ojos, como una briza la niña introduce la mano en el pantalón de Alex, quien al tacto se revela al sujetarla por el brazo.
-No insistas, no tengo cambio- con voz monótona.
Entorna los ojos, presta los labios para escupir, pero de entre la multitud aparece un señor, su sola presencia hace que la chiquilla se asuste y con un gesto de desesperación se zafa y corre para perderse como llego.

domingo, 27 de febrero de 2011

Los sonidos embriagadores de la función de las ya son golpeteo constante en la sien, me arden los ojos, siento como las ojeras van creciendo, muevo la bolsa de charol para evitar que me duela las manos, recuerdo pocas cosas de ayer, todo toma definición justo antes del momento en que tuve que tomar las cosas para salir corriendo del departamento tan es así que en una bolsa de plástico y esta en una bolsa que uso para ocasiones especial, por que? ni yo misma lo se, el suave golpeteo se vuelve martilleo.

Ahhh... solo quiero que cese- meto la mano en la bolsa, busco la blackberry, mis dedos atormentados avanzan lentamente por las teclas, reconocen su textura que me es están familiar, en mi reflejo veo el aire de mis malditas prisas, por más que estiro el cuello no alcanzo a cubrir del todo mi nariz, siento la grasa en todos los poros de mi piel y la pinza blanca que sujeta mis cabellos

miércoles, 23 de febrero de 2011

-Apenas me caí del autobus, no medí bien cuando baje y zaz que me doblo la pata, la gente me ayudo y llamo a la ambulancia, total que ahora tengo una ferula

-Te han dado incapacidad? o te han acondicionado un aula para que te quedes a vivir ahí?. Ya me imagino que no le han avisado al del turno nocturno y se ha de morir de un susto cuando vayas hasta la maquina expendedora de frituras arrastrando el yeso que lleva en el alma un ruido seco como de un mostro que va brincando.

jueves, 3 de febrero de 2011

La humedad se permea y los poros se van cerrando lamentando el frío roce del viento inacabado, que pierde su transparencia. Aquí y allá se siente su extraña ausencia, dejándose llevar hecha de menos la transparencia de su piel, a oscuras se reconforta mirando los rincones buscando reponerse, por dentro y por fuera, se mira imaginando su imagen clara, recordando, enojándose, con el horror que le hizo estornudar como una niña a oscuras.

Entre los cientos de pedacitos vestidos de la blancura de vida, se infiltra en el aire, que se hace frío, algún estornudo rompe el silencio, hay que mantenerme firme mientras hasta que el silencio cese se dice para sus adentros.

Oye...-Vacila al preguntar, tratando de aligerar el aire- ¿Y el por que esta aquí? dice mientras mira al hombre del rincón, que recostado les mira con ojos de guerra, listo para desenvainar el filo de su amarga lengua.

¿Ese?- mientras mueve la mandíbula para señalarlo-a ese, pues lo sueltan de mañanita cuando pardea esta de vuelta, pa mi que es la funda de ellos, pus llevo 3 días y siempre es lo mesmo.

Los ojos del rinconero se entre cierran con aire del nocturno gato montes -No lo mires- susurra de entre las sombras otro interlocutor.

Baja la mirada, agacha la cabeza mientras recarga el mentón en las rodillas apreciando en su amplitud los olores que se guardan en el viejo manto a cuadros que le han dado.

- ¿por que te agarraron?

-ahh, eh?
-¿que por que madres te agarraron?, ¿estas sordo o que pedo?- con expresión de fastidio
- mmmm
-¿Vas a hablar o no?
- ehhh
- Sabes que... ¡olvídalo cabrón!.

-Estaba sentado en la calle, esperando ganarme un varo para comprar algunos ingredientes que necesito para hacer
una delicia al paladar que no es posible ignorar, única en su apreciable sabor adictivo comparable a un extracto de rosas en botón que están a punto, mezclados con la fragancia vainilla veracruzana madura que renace a los 10 meses, lista para un barista o presta para un maestro repostero, es inigualable la reacción del paladar es como estar en las nubes a punto de turrón, llenas de hermosos detalles de nácar azucarado, cuyas sombras delinean pétalos duraznos.


hay wey, no sabía que habla. inguesu


Es indescriptible el probar los delicados secretos que guarda el corazón de trufa

De esas manera se puede saber la correcta consistencia de ese enigmático platillo, sin embargo he de ser franco cuando digo que es un manjar destinado a los dioses, tan es así que se escapa de mis manos cual euridice en las gargantas del infierno

Pa pronto es tarde- dice mientras toma aire, como para armarse de valor- oye cabrón ¿de que chingados hablas? hablas en otomí

domingo, 30 de enero de 2011

uno rosita pa empezar el año XD

Rosa labial que abres tus purpúreos pétalos cual grácil marginada, en armónicos, oh! bien amada, cantor te inhala, tu vuelo de rítmica gaviota inanimada inunda mis amargas entrañas, si, mis entrañas reflejan a mercurio entre poliedros.

jueves, 27 de enero de 2011

En la zona más septentrional de la tierra de fuego hay una tierra de difícil acceso por la necesidad de atravesar en un conjunto de islotes si no se desea atravesar por el brusco protector de punta gamero en el que el viento levanta una espesa nube de polvo de blanco entre ráfagas que adolecen de voluntad orilladas a navegar a través de protectorado.

Aquel estrecho formado por los islotes y este sol arisco me orillan a tomar una taza de café, la única que mantiene mis esperanzas latentes que en la siguiente inhalación he de llevarme conmigo.

sábado, 15 de enero de 2011

Platinado

Como cascada el sonido se aproxima, describe saetas suaves o sinuosas, seduce al viento que le lleva a las nubes.

Una tenue luz destaca de entre las sombras, de voz cálida y esencia vibrante, vivida entre los árboles de denso follaje, arbustos y rosales, semilla del cielo sembrada por las cascadas de sonido, jardín celeste que cobija geranios negros, en cuyos pétalos habitan delicadas líneas del tiempo, reflejo con aroma a cuarzo de plata y con el solo hecho de pensarlos de humor pueden cambiar. Ya nada basta si toco las emociones, del ámbar azucarado las cascadas del tiempo han de menguar.

Platinado...

jueves, 13 de enero de 2011

Recorren mis manos breves y cálidos pensamientos en un mar saturado a testosterona, a dolor por atrofiamiento muscular, cansancio mental, botana y frió invernal como mero recuerdo en el gabinete de la esquina, como permeando la realidad aparecen de cuando en cuando los grandes dientes del burlón de Cheshire, pero mi desconcierto crece con el breve e incierto origen del frío que embarga mis sentidos que reclama navidades insospechadas y la tierra se desmorona a su toque quedando terrones de piedras rojas, negras y blancas, veo crecer el mar mientras corro sin hundirme, mientras los nocturnos sonidos vienen por nosotros.

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